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¿Cómo funcionan las centrales térmicas de alto rendimiento?
Gas y cogeneración Uno de los principales problemas que plantean las centrales térmicas es que se trata de un proceso relativamente complejo de conversión de energías: la energía química contenida en los combustibles se transmite en forma de energía térmica a un circuito de vapor a presión, portador de energía mecánica a su vez, que se convertirá, tras su paso por la turbina y por el generador, en energía eléctrica. En la práctica, las centrales térmicas convencionales no alcanzan más de un 30% de rendimiento, por lo que se están poniendo en marcha varios procedimientos para elevar esta cifra (algunos se describen en producción + limpia). Un enfoque muy interesante es el de las centrales de gas de ciclo combinado, que pueden superar fácilmente el 40% de rendimiento. En las centrales de ciclo combinado, el gas en combustión es el fluído que mueve directamente una turbina especial de alta velocidad, sin pasar por un circuito de vapor. Además, los gases de salida de la turbina contienen suficiente energía como para alimentar un circuito convencional de vapor, que mueve una segunda turbina. |
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Central de gas natural de ciclo combinado ![]() |
Otro enfoque para elevar el rendimiento de la conversión de las diferentes energías comerciales: cogeneración La cogeneración consiste en sacar el máximo rendimiento del combustible (generalmente gas natural o fuel) utilizado en los procesos industriales que necesitan calor, como hornos o secadoras. La idea es utilizar el calor sobrante para generar electricidad, que se puede utilizar dentro de la fábrica o bien ser vendida a la red. Por ejemplo, el gas natural se quema en una turbina conectada a un generador. Obtenemos calor para el proceso industrial, pero también electricidad. |